En torno al 80% de las personas adultas tienen este problema, por lo tanto, es muy habitual y los síntomas más comunes son:
Dolor generalizado o localizado en las varices (en las personas que las tengan)
Cansancio
Calambres
Hormigueos
Sensación de calor Picores o rojeces
Hinchazón
Dilataciones de las venas
Aparición de arañas vasculares Aparición de celulitis
Causas
Insuficiencia venosa (es una de las principales causas) Desarreglos hormonales en mujeres
Menstruación y embarazo, ya que en estas etapas es habitual sufrir una retención de líquidos mayor
Sedentarismo
Exceso de sal en la alimentación Mala higiene postural
Exceso de peso
Consumo de medicamentos como los antihipertensivos, antidepresivos, píldora anticonceptiva y antiinflamatorios
Otras causas menos frecuentes son las patologías tiroideas,
insuficiencias cardiacas, renales o hepáticas, alergias, problemas genéticos y traumatismos.
¿Cómo combatir la pesadez de piernas?
Realizando unos sencillos cambios en nuestros hábitos diarios podremos sentir como nuestras piernas mejoran.
Dieta equilibrada y rica en fibra (frutas y verduras), además hay algunas de ellas, como las fresas, las naranjas, las espinacas, las remolachas… que tienen flavonoides cuya acción
vasoconstrictora y antiinflamatoria nos ayudará aún más a combatir los síntomas.
Productos ricos en vid roja, rizoma, ginkgo biloba, castaño de indias o rusco, que podemos encontrar en herbolarios y farmacias y tienen acción antiinflamatoria y reducen el edema. En este caso siempre es necesario consultarlo con especialistas.
Ingerir abundante agua.
Realizar actividad física, montar en bicicleta, nadar o andar son ejercicios donde se estimula mucho la musculatura de las extremidades inferiores.
Introducir las piernas en el mar, el agua fría y el golpeteo de las olas también ayuda a disminuir la sensación de pesadez.
Realizar movimientos con los tobillos mientras estamos tumbados con las piernas elevadas (por encima del corazón) ayuda a que la sangre vuelva a corazón con más facilidad.
Terminar la ducha con agua fría en las piernas y al salir usar cremas con efecto frío para darnos un masaje de los pies hacia la ingle.
No usar tacones altos, ni prendas muy ajustadas, no cruzar las piernas cuando estemos sentados.
Usar medias de compresión especiales. Consulta a tu médico.
Cuando pasemos mucho tiempo sentados realizar movimientos circulares con los pies para activar la circulación y si hay posibilidad levantarnos cada hora aproximadamente y andar unos pasos para activar la musculatura.
Autotratamiento:
1. Estimula tus piernas realizando movimientos con los pies durante 5 minutos, colocando las piernas por encima del tronco para favorecer el retorno venoso. Puedes tumbarte en una colchoneta en el suelo y subir las piernas a una silla.
2. Date tu baño o ducha habitual. Antes de salir de la ducha usa posos de café para exfoliar tus piernas dándote masajes circulares durante 5 minutos, suaves y ascendentes (de los pies a la ingle). Utilizamos posos de café por que son ricos en
antioxidantes y nutrientes además de tener acción anticelulítica. Al realizar esta exfoliación con el café mejoramos la circulación sanguínea, activamos el drenaje linfático y prevenimos celulitis y arañas vasculares.
3. Retira los granos de café con agua templada (sin jabón) y sécate.
4. Coloca 2 cubos o barreños en los que puedas introducir las
piernas, desde los pies hasta las rodillas). Uno estará lleno de agua fría con hielo y el otro con agua caliente y sal yodada.
Introduce las piernas 2 minutos en el de agua fría y otros 2 minutos en el de agua caliente un total de 20 minutos.
5. Seca tu piel y aplícate tu crema habitual para piernas cansadas (gel frío, venavern, thrombocid, árnica, caléndula…) con un masaje suave y en sentido ascendente.
Tratamiento de fisioterapia
A nivel de fisioterapia podemos realizar distintos tratamientos para disminuir los síntomas.
Presoterapia: Es una técnica que consiste en la aplicación de presión positiva, generada por un dispositivo, sobre diferentes zonas del cuerpo, con el objetivo de favorecer la circulación del flujo sanguíneo y linfático. El dispositivo consiste en un conjunto de cámaras de aire separadas que se colocan alrededor de las zonas y extremidades donde se quiere aplicar la presión. Las cámaras se inflan y desinflan de forma continua, lo que ejerce un efecto de bombeo sobre los vasos linfáticos y el sistema circulatorio.
Drenaje linfático: Es una técnica de masoterapia que consiste en aplicar masajes suaves sobre diferentes zonas del cuerpo con el objetivo de mejorar la circulación de la linfa y el sistema linfático. La función de esta técnica es la de mejorar la contracción automática de los vasos linfáticos, ayudando
a eliminar edemas y otras alteraciones derivadas de una mala circulación de la linfa.
Diatermia: Es una técnica mediante la cual se aplica una corriente alta frecuencia que penetra en las capas más profundas produciendo un efecto térmico, también biológico a nivel celular. Esta técnica acelera el metabolismo de las células, aliviando la inflamación con mayor rapidez que las técnicas convencionales.
